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Nuevo récord para Cuba del Gran Maestro Leinier Domínguez
Domínguez, quien en abril pasado llegó a dos mil 678 y superó en una unidad la marca registrada antes por su homólogo Lázaro Bruzón, sumó ahora otras dos rayas con las que aparece en la plaza 33 del planeta y mantuvo el liderazgo de Latinoamérica.
La mejora responde a lo conseguido por el ídolo de Güines en el último Memorial Capablanca, donde fue segundo detrás del ucraniano Vassily Ivanchuk, y aún no incluye lo ganado en el torneo Zonal y el muy reciente AeroSvit.
El reporte de esos certámenes debe aparecer en el listado de octubre, lo que le agregaría casi 10 puntos para acercarle más a la cifra de dos mil 2700 que se ha propuesto conseguir el subtitular nacional.
El segundo lugar de Cuba lo mantuvo Bruzón, con dos mil 605 unidades, 15 menos que las del trimestre anterior, cuando salió de los 100 vanguardistas del orbe como parte de un descenso mantenido ahora.
En la tercera plaza volvió a aparecer el GM Walter Arencibia (2 563) con ocho puntos añadidos, mientras sus iguales Jesús Nogueiras (2 551), Yuniesky Quesada (2 549) y Holden Hernández (2 544), se reparten las ubicaciones cuatro, cinco y seis, por ese orden.
Entre las mujeres la GM Martiza Arribas es la mejor situada pese a ceder 12 rayas, pues exhibe dos mil 323 en el lugar 60 de la isla, seguida en el 74 por la Maestra Internacional (MI) Yaniet Marrero (2 308).
En el contexto mundial el indio Viswanathan Anand (2 792) ocupa la cima, por delante del ruso campeón del orbe Vladimir Kramnik (2 769), el búlgaro Vesselin Topalov (2 768) e Ivanchuk (2 762), con espectacular incremento de 33 puntos.
Abanderada delegación cubana a Juegos Panamericanos
El también Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias saludó a deportistas, entrenadores, árbitros, delegados y especialistas de medicina deportiva que inspirados en la consigna Cuba: ideas, honor y dignidad lucharán por mantener el segundo lugar que desde la cita de Cali ´71 consiguió la pequeña isla caribeña, que exhibe una cosecha de 1711 medallas en la historia de estos juegos.
En el centro del polígono, Raúl entregó la bandera tricolor que defenderán los más de 450 atletas a la laureada judoca Driulis González, escoltada por los también monarcas olímpicos y mundiales Guillermo Rigondeaux de boxeo y Yulieski Gourriel de béisbol.
Antes del emotivo momento en que la multimedallista hizo ondear la enseña patria, dos de las glorias del deporte cubano invitadas especiales a Río de Janeiro por la dirección de la Revolución, el gimnasta Erick López, máximo medallista en la historia de los Panamericanos y la legendaria Ana Fidelia Quirot, ganadora de preseas en los más altos concursos del atletismo, depositaron una ofrenda floral ante el monumento a Martí.
Bajo el fuerte sol caribeño, sus miradas en alto y ataviados con sus elegantes trajes deportivos en rojo, ribeteados en blanco y azul, los colores del pabellón nacional, los deportistas cubanos escucharon la lectura del juramento con motivo de la cita que se avecina, leído por Gessler Viera, campeón mundial de taekwondo.
En el documento hubo un recuerdo de la delegación cubana a la heroína del llano y de la montaña, Vilma Espín Guillos, recientemente fallecida, «y por tantos gestos y enseñanzas, los atletas cubanos tenemos una razón más para ratificar nuestro compromiso de poner en alto los valores y entrega a la Revolución».
«Los XV Juegos Deportivos Panamericanos constituyen para el movimiento deportivo cubano el desafío más importante en esta etapa y ante este reto el principal compromiso de la delegación como respuesta al Manifiesto de nuestro Comandante en Jefe donde nos convocó a sentirnos mejores seres humanos a partir de la obtención de nuevos conocimientos y reafirmando nuestra autoestima y dignidad».
En sus palabras a nombre de toda la delegación, el atleta de 22 años de edad reiteró que «no le fallaremos jamás a nuestro pueblo, al Partido, a Fidel y a Raúl, que no habrá dilema para los jóvenes porque siempre seremos leales a nuestros principios hasta las últimas consecuencias y en la actitud de cada uno pondremos bien en alto el lema que preside nuestra delegación», y se dejó escuchar en toda la explanada el grito enérgico y decidido de Cuba: ideas, honor y dignidad.
«Lo tendremos en nuestras mentes y nuestro corazón junto al himno, la bandera, Fidel, Raúl, la Revolución, la familia y el pueblo con la seguridad de que la Patria nos contempla orgullosa», sentenció.
Esteban Lazo Hernández, del Buró Político del Comité Central del PCC, pronunció las palabras centrales del acto, en el que también estaban presente José Ramón Fernández, titular del Comité Olímpico Cubano, Christian Jiménez, presidente del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación, y otros dirigentes del Partido, el gobierno, la Unión de Jóvenes Comunistas y las organizaciones de masas.
«Ustedes han tenido una adecuada preparación, sus entrenadores se han esmerado, pero los adversarios también se han preparado y cada vez se preparan mejor en la competencia contra nuestro país», señaló el dirigente, quien recordó como el profesionalismo se ha introducido cada vez más en el deporte, el avance de la comercialización y como el enemigo siempre estará al acecho de los aguerridos y probados atletas.
«El deporte es cada vez más un símbolo de la globalización neoliberal de nuestros tiempos, un templo de la fama, la publicidad y la comercialización, una vitrina de las desigualdades del planeta, sumas millonarias se mueven tras el negocio del espectáculo del atletismo, patrocinadores de todo tipo y voraces consorcios televisivos imponen reglas y apuestan por piernas, brazos y puños de fama, no importa si es una tez negra o cobriza, si compite con las más europeas de las naciones o un rostro oblicuo viste camiseta latinoamericana».
Lazo Hernández dijo que los Juegos de Río serán una mezcla de todos esos factores que gravitan sobre el deporte internacional y lo prostituyen, en los que la Isla enfrentará el creciente avance deportivo de Brasil, Canadá, Venezuela, México y otros, incluso, algunos de ellos han contado con la desinteresada colaboración de Cuba, donde el deporte es un derecho del pueblo.
«Eso nos hace sentir orgullosos porque entraña un verdadero sentido de la solidaridad, es decir el de compartir lo que se tiene y no dar lo que sobra, es la lucha constante contra el egoísmo, característica y principio del sistema capitalista».
Manifestó su confianza de que los atleta cubanos impondrán en cada salida al terreno de competencia pensamiento, táctica, valentía, creatividad, unidad y una alta moral porque «cada victoria es para la Patria y por la Patria», expresó al referirse a la delegación, cuyos deportistas poseen un promedio de solo 23 años de edad, el 94 por ciento provenientes de los Juegos Escolares, el 70 por ciento asiste por vez primera a este tipo de Juegos y están representados 108 municipios de las 14 provincias del país.
El dirigente cubano destacó el segundo año universitario promedio de los deportistas que estarán presente en Río de Janeiro, sobre lo que manifestó «¿quién iba a decir eso hace 46 años?, eso se llama Revolución».
«Esto expresa cuanto se ha avanzado en la formación y superación de nuestros deportistas al igual que de todo nuestro pueblo y el desarrollo indetenible de nuestro sistema de enseñanza deportiva en medio del injusto bloqueo al que hemos sido sometidos.
Lazo expresó la confianza de protagonizarán actuaciones llenas de entrega, de pasión y de juego limpio.
«Compitan con todo el esfuerzo de la mente, de los músculos, del corazón, con todo el sentido del honor y del amor por la Patria que los vio nacer, por eso, sobre todo, esperamos de ustedes patriotismo, dignidad, honor, valor, y una alta moral en defensa de nuestras preciadas ideas y principios, esas son las divisas que nos han hecho fuerte en todos los terrenos y que le han ganado un enorme prestigio a nuestro país y particularmente a nuestro deporte».
Retuvo Cuba el título panamericano de Béisbol
Sentados desde horas tempranas frente a los televisores o cercanos a los radioreceptores, los caribeños siguieron cada jugada del tenso partido que tuvo en Adiel Palma, desde el box, y en Alexander Mayeta, con el bate, a sus principales protagonistas.
"Palma volvió a demostrar que es uno de los mejores zurdos del país, casi siempre domina, sea cuál sea el rival", manifestó Humberto Pérez, uno de los cientos de aficionados reunidos en la tradicional peña deportiva del Parque Central en la Habana Vieja.
Además del lanzador zurdo, Alexander Mayeta recibió un sinnúmero de halagos sobre todo de los capitalinos, quienes encontraron consuelo con la victoria de la selección cubana del revés sufrido por su novena, Industriales, ante Santiago de Cuba en el torneo del patio.
"Mayeta, nuestro cuarto bate, no perdonó y la dio a la hora buena, con su batazo fue suficiente", vociferó un joven vestido con pulóver y gorra azul, el color del conjunto insignia de la pelota cubana.
En un análisis menos apasionado, Iván, quien presume de ver pelota desde hace más de cinco décadas a todos los niveles, señaló que Estados Unidos perdió por prepotente.
"Con hombres en tercera y en segunda... tras dos outs tenían que pasar para primera a Mayeta, y lanzarle al menos oportuno Cepeda", concluyó el veterano en alusión a la jugada que puso delante en el marcador 2-0 a los actuales campeones olímpicos.
Además de los elogios a Palma y Mayeta, el pueblo menciona en ómnibus, parques, calles, centros laborales y en cualquier espacio donde se reúne las actuaciones de Pedro Luis Lazo, Giorvis Duvergel, Yoandry Urgellés y el repunte ofensivo de Osmani Urrutia, de 4-4 hoy.
El éxito de los peloteros cubanos se sumó al inmenso alegrón que proporcionaron la víspera las muchachas del voleibol, quienes se impusieron en un emocionante 3-2 a las brasileñas.
Las nuevas Morenas del Caribe enmudecieron a una afición local anticipada en la celebración de la corona y desataron la euforia del más escéptico en la Isla cuando dominaron el tie break 17-15.
Oro para cuba en los 100 kilogramos del judo Panamericano
El cubano Oreidis Despaigne cumplió la estrategia y logró la medalla de oro de los 100 kilos del torneo de judo de los XV Juegos Panamericanos.
Ante un contrincante de mucha experiencia, Despaigne tuvo presente en todo momento el análisis realizado el día anterior con su entrenador Justo Noda, quien sabía que el combate resultaría difícil, pero con buenas posibilidades de triunfo ante el canadiense Keith Morgan, quien cayó por superioridad técnica de Koka.
«Yo sabía que la final iba a ser fuerte, pues es un atleta con buenos resultados internacionales. Él sabía que si le imponía mi ritmo no podía llegar al final, de ahí que al principio trató de trancarme, pero después lo logré y gané por Koka, fundamentalmente por el control del agarre que le mantuve.
»Yo nunca había peleado con él hasta este año, cuando lo derroté por Ippon en el campeonato panamericano de este año en Montreal, pues anteriormente competía en los 90 kilos, división en la que acumuló medallas mundiales y panamericanas», apuntó Despaigne.
Otro combate duro fue el que celebró ante el brasileño Luciano Correa, a quien venció por Ippon en su primer combate, desempeño que causó muy buena impresión de la afición reunida en el complejo Riocentro, en esta ciudad.
Bronce panamericano para Cuba en florete por equipos
Con intensidad digna de una final olímpica, cubanas y brasileñas se enfrentaron con sangre caliente, en "match" demorado por reclamaciones, amonestaciones y alaridos de desahogo.
Los ánimos, caldeados por lo crucial del duelo, eran calentados aún más por una afición apasionada y deseosa de vengar lo que algunos aquí llaman ya el "maracanaziñazo", el revés brasileño ante Cuba en la final del voleibol.
"Sin dudas este fue el enfrentamiento más tenso hasta ahora, por la presión de salvar la medalla y por la gritería del público", confesó el entrenador de las cubanas, Leonel Bacallao.
Pero la cubana Adriagne Rivot, quien resultó crucial para asegurar el triunfo al marcar el toque 40, minimizó el impacto del público y aseguró que solo su rival logró sacarla de paso.
"A veces todo el abucheo y el público en contra consigue motivarme más", confesó Rivot a Prensa Latina, rodeada de sus compañeras Annis Hechevarría y Misleydis Compañi, medallista de plata en individual.
Compañi cerró el combate al estilo del mariscal Zhukov, empleando el ataque como su mejor defensa, y con cinco toques eliminó a Tais Rochel y frustró otra alegría para el público anfitrión.
Bacallao estimó que una medalla de bronce es un buen resultado dada la falta de roce internacional de sus floretistas, factor decisivo en la derrota ante Canadá en semifinales.
"En el deporte no basta con entrenar, existe un oficio, una maldad, que solo se consigue en eventos de nivel, enfrentando a los mejores del mundo", advirtió Bacallao.
Cuba ganó así su cuarta medalla del torneo de esgrima de los XV Juegos Panamericanos: un oro, una plata y dos bronces.
Espectacular victoria del voleibol cubano ante Brasil en Panamericanos
Como en el Mundial del 94 y en uno de los partidos más espectaculares que recuerde la historia del voleibol de la isla, Cuba estropeó la fiesta brasilera organizada en el Maracanazinho¼ e hizo la suya al ganar 3-2 (25-27, 25-22, 22-25, 34-32, 17-15).
Porque sus mujeres tenían como argumento para festejar, la recuperación del título continental, perdido en 1999 frente a las propias "canarinhas", y en el 2003 con las dominicanas, nada menos que en casa de uno de los mejores equipos del mundo alentado por más de 8 000 aficionados en pleno paroxismo durante las más de dos horas de juego y antes.
Cuando Daimí Ramírez disparó su misil cruzado, y la escena de momento pareció congelarse ante la súbita y apretada jugada, de pronto todos enmudecieron¼ o casi todos: las cubanas comenzaron a saltar y a reír, y sus rivales, desplomadas, a llorar y llorar, mientras los gritos, cánticos, las olas, los banderazos, la música, la samba en las gradas, se esfumaron. Nadie creía lo que estaba viendo. Fue el último tanto de un partido a cinco sets, que se prolongó a muerte súbita; un jolgorio que los brasileños celebraban con anticipación a sabiendas de que era muy difícil perder con una ventaja de dos puntos en esta situación extrema del último periodo que todo vale, y menos con estas jugadoras, varias en la liga italiana, y con esta multitud que silbaba atronadoramente cada vez que las cubanas tenían el saque, y que no hizo justicia ni en la ceremonia de premiación.
Pero es su manera de vivir el voli¼ y de sufrirlo. En la rueda de prensa, su técnico José Roberto Guimaraes, sorprendió cuando después de felicitar al equipo cubano se quejó de que "esa última bola fue por fuera", algo que no tuvieron en cuenta los reporteros locales y lo acribillaron con críticas hasta que el propio entrenador cubano, Antonio Perdomo, solicitó la palabra: "este fue un juego que pudo haber sido ganado por cualquiera de los dos, por lo que pido un aplauso para Brasil y sus jugadoras."
El adiestrador cubano, que cuenta con ocho medallas de oro y una plata en Juegos Panamericanos, comentó: "Sabíamos que Brasil era favorito, lo que nos obligaba a tener mucho coraje", y precisó que la clave resultó, además, "defendernos en el momento en que fue necesario".
Perdomo fue realista en medio del entusiasmo cuando se le preguntó si lo sucedido hace pensar en una medalla olímpica: "el equipo ha subido, pero todavía tenemos muchos errores que resolver. Seguiremos trabajando para mejorar, pero no garantizamos en este momento una presea en Beijing".
Eugenio George volvió a estar en un escenario memorable y elogió las perspectivas que muestra la nueva generación, como Ramírez, Santos, Calderón, aunque reconoció que "falta mucho en la preparación táctica", pero "fue un triunfo hermoso" y confía en que esta selección siga los pasos de las de Mireya Luis y Regla Torres, quien, como prometió, estaba allí junto al pequeño grupo de la delegación cubana que empujaba lo suyo.
Rosir Calderón anotó 22 puntos y la capitana Yumilka Ruiz hizo 20, mientras por Brasil, Sheilla Castro, 25, y Paula Pequeño, 21, como las más destacadas con la pistola, después de que EE.UU. se quedara con el bronce al vencer a Perú, 3-0.
Cuba sacó a jugar a Ruiz, Yanelys Santos (13), Nancy Carrillo (12), Daimí Ramírez (14), Rosir Calderón y Zoila Barros (13). La capitana Helia Souza, con la voz rajada, dijo a los reporteros, "me siento muy abatida¼ yo quería mucho esta victoria". No dijo más. Y hundió la cabeza.
Al otro lado de la mesa Yumilka, con su camiseta, parecía dar brillo a su medalla. "Me faltaba este título".
Suman los ciclistas más doradas panamericanas para Cuba
Julio C. Herrera y sus compañeros del equipo de velocidad, Yasmani Poll y Ahmed López, y la villaclareña Yoanka González en la carrera por puntos, pasearon la bandera victoriosa de la delegación cubana por el velódromo, en una jornada en la que el judoca Oscar Braison recuperó para nuestro país la corona de más de 100 kilogramos de los Juegos Panamericanos.
Tras el triunfo en la velocidad, Julio se convirtió en el primer cubano bicampeón del ciclismo en esta fiesta multideportiva del continente. "Estoy muy feliz, no solo por mí, sino también por mis compañeros de equipo. Hicimos un gran trabajo frente a Venezuela, que posee un trío de altísima calidad, y sabíamos que el esfuerzo tenía que ser grande", expresó después de recibir su segunda presea dorada en la lid, pues ya se había coronado en la misma modalidad, en la clasificación individual.
Y si grandes fueron los velocistas, la actuación de Yoanka levantó al público reunido allí, tras vencer con clase y maestría, exhibiendo una arrolladora fuerza en sus piernas. Puso en la pista su condición de primera en el ranking del mundo en la especialidad para ganar con 33 unidades, una cifra extraordinaria. Ni en el último Campeonato Mundial, ni en los pasados Juegos Olímpicos, la triunfadora pasó de las 24 marcas. Es una hazaña alcanzar esa puntuación de un máximo de 50.
Yoanka siempre controló los 10 embalajes de la competencia, de los cuales ganó seis y participó en los que ella escogió. "Estoy muy contenta, les agradezco mucho a mi entrenador Leonel Álvarez y a mi esposo, Pedro Pablo Pérez, ambos estuvieron guiándome todo el tiempo", dijo Yoanka, quien dedicó su triunfo a "mi familia y a esto que tengo arriba (y señaló la bandera que le rodeaba todo su cuerpo), a mi Patria, y al Comandante en Jefe".
Yoanka dominó en cinco de los 10 embalajes y no participó en el primero justamente "para que no se centraran en ella las contrarias, que de por sí la marcan en todas las competencias, es decir, tácticamente preferimos ver cómo estaban las demás en la ronda inicial y luego atacamos", dijo Leonel Álvarez, su entrenador.
Le comentamos que debía sentirse muy reconfortada, pues dejó en plata a la colombiana María L. Calle y en bronce a la mexicana Belén Guerrero, bronce y plata, respectivamente en los olímpicos de Atenas. "Me siento bien con mi victoria y las admiro mucho a ellas, yo quisiera algún día pararme donde ya se pararon Calle y Belén, en un podio olímpico, es mi aspiración".
El trofeo de campeona de Yoanka es el primero de Cuba en Juegos Panamericanos en esta modalidad.